12 de enero de 2014

006.- EL CAMINO DE LA AUTODEPENDENCIA. Jorge Bucay



EL CAMINO DE LA AUTODEPENDENCIA.
El camino hacia la realización personal es difícil y continuo, nos dice Jorge Bucay en cada uno de sus libros. En esta serie de caminos, el popular escritor argentino nos ofrece unos mapas de territorio para que cada uno de nosotros recorra su propio terreno a su ritmo y eligiendo el trayecto. Ser feliz, afirma el autor, no es un derecho solamente, también es, de muchas maneras, una obligación contraída con la vida.
En “El camino de la autodependencia”, Jorge Bucay, el autor de libros de reflexión más vendido de Hispanoamérica, nos desafía a abandonar definitivamente nuestra dependencia de los demás. Nos plantea la necesidad de asumir, absoluta y totalmente, la responsabilidad de nuestras vidas y de querernos y valorarnos tanto como deseamos que otros nos valoren y nos amen.

         La verdad es que siempre puedo vivir sin el otro, siempre, hay dos personas que deberían saberlo: yo y el otro. El codependiente no ama; él necesita, él reclama, él depende, pero no ama.

Nunca es fácil ser el carcelero y el libertador. El material genético transmitido de padres a hijos, también lleva información de aprendizaje. Una parte del conocimiento adquirido en la vida se transmite a los hijos, es material genético heredado. Si se protegen a los niños de todos los peligros, los hijos nunca van a aprender a resolver los problemas por sí mismos. Tendremos un montón de adultos con infancias maravillosas, pero adulteces penosas.

Cuando yo cumplí nueve años, no dejé de tener ocho. Como no se van a conservar actitudes de aquellos que fuimos, si en realidad siguen viviendo adentro de nosotros. Seguimos siendo los adolescentes que fuimos, los niños que fuimos, los bebés que fuimos. Anidan en nosotros los niños que alguna vez fuimos.
Hay un adulto en nosotros cuando somos adultos. Él y no otro adulto, se hará cargo del niño que hay en mí. Esto es autodependencia.

Autodepender significa establecer que no soy omnipotente, que me sé vulnerable y que estoy a cargo de mí. Me sé dependiente, pero a cargo de esa dependencia estoy yo. Autodependencia es, sinónimo de salud mental. Diferencia entre un ser humano, un individuo o una persona. Cuando nacemos todos somos seres humanos. Cada uno de nosotros nace con un temperamento. Al nacer, sólo somos seres humanos. Este temperamento,  que al principio es idéntico nos transforma en el individuo. Individuo quiere decir indiviso, único. Este ser humano discriminado y separado de los otros se llama individuo, pero no alcanza con ser un individuo para ser una persona. Ser  una persona es más todavía. Para ser una persona es necesario padecer un proceso. Autodependencia es: Puedo pedirte ayuda, pero dependo de mí mismo. Lo que pasa con la gente que sufre es que sus niños han quedado a la deriva, sin nadie que los contenga. Y han tenido que ir a buscar dependencia. Tengo que poder darme cuenta que hay un adulto en mí que tiene que hacerse cargo de ese niño en mí. Si yo soy una persona tengo que concederme a mí mismo la libertad de ser quien soy. La palabra persona designa al que verdaderamente habla, al que le pone palabras a la mascara, la figura auténtica que está detrás del personaje. Ser autodependiente significa ser auténticamente el que soy. Mi autodependencia irremediablemente me compromete a defender la tuya y la de todos. Nuestra participación en nuestra vida no solo es posible sino que además es inevitable. Somos cómplices obligados de todo lo que nos sucede porque de una manera o de otra hemos elegido. No fue mi obligación, fue mi decisión.

El primer hito del camino de la autodependencia es el amor por uno mismo: la autoestima, la autovaloración y la conciencia del orgullo de ser quien soy. El amor por los otros se genera y se nutre, empieza por el amor hacia uno mismo: “amarás a tu prójimo como a ti mismo.”
Solidaridad “de ida”: Veo al otro que no tiene, que sufre, entonces me pasa que me doy cuenta que yo podría estar en su lugar y siento el miedo de que me pase lo que a él. Me vuelvo solidario porque me da miedo que me pase a mí. Ahora yo sé que puedo elegir dar o no dar. Conquisto la autodependencia. Aparece la posibilidad de ser solidario y doy por el placer que me da a mí dar. No hay posibilidad de que seas otra persona.

La discriminación es el punto de partida de este tramo del camino. Aprendimos la diferencia entre el adentro y el afuera, entre fantasía y realidad. Aprendo a no confundirme con el otro, los demás no piensan ni deben pensar como yo. Tomar la dirección del autoconocimiento. La autodiscriminación es necesaria, pero no es suficiente. El autoconocimiento consiste en llegar a descubrir quién soy. Hay un diferencia importante entre creer y saber. Siempre que digo “ sé” estoy hablando de una convicción que no requiere prueba ni demostración. Uno puede saber y puede equivocarse. No hay contradicción; cuando yo hablo de “saber” me refiero a esa convicción, no al acierto de la aseveración. El autoconocimiento es la convicción de saber que uno es como es. Hay que observarse mucho. Mirar lo mejor y lo peor. Acostumbrarme a mirarme en todos los espejos que pueda encontrar. Un espejo abandonado. “Que horrible, con razón lo tiraron”. Solamente conociéndome puedo pensar en ti. Voy a poder ayudar más cuanto más sepa de mí. Yo voy a tener que estar conmigo por el resto de mi vida, me guste o no. El modelo gestáltico de terapia fue inventado por Fritz Perls. Lo que un terapeuta puede dar es para que el paciente aprenda a ayudarse o a curarse a sí mismo. Primero se conoce y después se ama o primero se ama y después se conoce?. Conformarse tiene dos significados: uno constructivo, aceptación, y la manera negativa se llama resignación. Yo puedo conformarme aceptando las cosas como son, o puedo conformarme resignándome a que las cosas sean como son.. La aceptación es un camino deseable y la resignación no lo es. Las buenas herramientas no garantizan que el fin para el cual puedan ser utilizadas sea bueno. El objetivo es personal; la herramienta da la posibilidad, pero la intencionalidad de quien la usa es lo que vale.

Ser autónomo supone establecer mis propias normas y vivir de acuerdo con ellas. La libertad de pensar es muy importante, pero no ganamos nada si no somos capaces de hacer algo con lo que pensamos. Nadie puede hacer TODO lo que QUIERE. La libertad absoluta no existe.

La ley informa sobre la pena por hacer lo que está prohibido, pero de ningún modo evita que lo haga. Si son otros los que deciden qué puedo y qué no puedo hacer, por muy abierto y permisivo que sea mi dueño, no soy libre. Yo podría…pero no debería.. Mi condicionamiento consiste en mi tendencia a elegir siempre lo mismo, no en no poder elegir. “Cuando esté en un callejón sin salida, salga por donde entró”.
El desvío proviene de confundir libertad con omnipotencia. La definición de la cual partimos (la libertad es hacer lo que uno quiere) es la definición de omnipotencia, no de libertad. Y no somos omnipotentes. Nadie puede hacer todo lo que quiere.
La libertad consiste en mi capacidad para elegir dentro de lo tácticamente posible. La elección debe ser posible. La libertad es tu capacidad de elegir algo que está dentro de tus posibilidades. Las cosas valen en la medida que uno pueda elegir. Para que haya elección debe existir más de una opción. Lo que realmente uno no puede elegir es el sentimiento. Los sentimientos no se eligen, suceden.
Responsabilidad es responder por lo que uno hizo. Las autolimitaciones son elecciones. En la vida real somos responsables de lo que elegimos.
La libertad consiste en ser capaz de elegir entre lo que es posible para mí y hacerme responsable de mi elección.

Aprendizaje siniestro: La culpa siempre la tiene el otro. Soy responsable de lo que me pasa, porque en algo, aunque sea pequeño, he colaborado para que suceda
Tendré que decidir qué hago. Con todo lo que sé, tendré que decidir cuál es la mejor manera de actuar. Y tendré que actuar de esa mejor manera. Actuar como mi conciencia me dicta y de pagar el precio
Los autodependientes son inmanejables, lo manejas solamente si él quiere, con lo cual, no es manejable, él está manejando la situación.. Decisiones voluntarias, tomadas para hacer al lado de el otro, pero no “por” el otro, sino “con” el otro.

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