EL MÉDICO.
La historia que nos
narra el filme gira en torno a Rob J. Cole, un niño huérfano de nueve años que es adoptado por un barbero que le
enseña el oficio de curandero. Durante años recorren Inglaterra montando
espectáculos para atraer al público hacia sus milagrosos métodos de cura, hasta
que todo ello se convierte en algo más importante para Rob cuando conoce a
Benjamin Merlin, un médico judío al que pronto admirará y quien le descubrirá a
su mentor, el científico persa Ibn Sina
(el conocido por nosotros como Avicena). Rob, determinado a convertirse
en un gran médico, iniciará un emocionante viaje hacia Persia, donde se hará
pasar por judío para poder estudiar en una escuela que no admite cristianos.
Nos encontramos por ello ante una cinta cuya historia se remonta al Siglo XI, algo muy atractivo de ver gracias a una puesta en escena muy bien conseguida. El director no ha dudado en hacer grandes panorámicas de sus escenarios, mostrándonos desde desiertos a fortalezas, y pasando por preciosas laderas al borde del mar o pueblos ingleses de mala muerte, todo ello con una composición en la que se nota el ojo y un tratamiento de la fotografía muy cuidado. Gracias a la época, habrán unos cuantos comentarios propios de las circunstancias en unos años en los que la medicina, si curaba, era brujería, y su manera de tratar era amputando miembros o haciendo al paciente beber un brebaje inventado.
Nos encontramos por ello ante una cinta cuya historia se remonta al Siglo XI, algo muy atractivo de ver gracias a una puesta en escena muy bien conseguida. El director no ha dudado en hacer grandes panorámicas de sus escenarios, mostrándonos desde desiertos a fortalezas, y pasando por preciosas laderas al borde del mar o pueblos ingleses de mala muerte, todo ello con una composición en la que se nota el ojo y un tratamiento de la fotografía muy cuidado. Gracias a la época, habrán unos cuantos comentarios propios de las circunstancias en unos años en los que la medicina, si curaba, era brujería, y su manera de tratar era amputando miembros o haciendo al paciente beber un brebaje inventado.
Dirección: Philipp Stölzl.
Intérpretes: Tom Payne, Ben Kingsley, Stellan Skarsgård, Olivier
Martínez, Emma Rigby.
Origen: Alemania, 2.013.
Género: Drama.
Duración: 150 minutos.
Una gran
historia, larga y con mucho texto, que nos llevará a diferentes
ubicaciones, habrá amor de por medio, batallas, filosofía y medicina. La
medicina, claramente, es el tema más importante.
Es la lucha continua entre la superstición, el
estancamiento, esa versión de la religión, basada en incrementar el miedo de
las personas, y la ciencia, el progreso, la curiosidad intelectual, la visión
del mundo como un continuo avance hacia la mejora y la perfección. Al final, el
fanatismo para las mayorías y la ciencia para los menos, pero éstos serán los
que tiren del mundo. Mientras tanto, la connivencia entre esa pseudoreligión y
el poder civil para perpetuarse ambos ante el pueblo y dominarlo, eso sí, la
escena final es significativa….los representantes religiosos caídos de rodillas
ante el poder civil, todo con tal de sobrevivir, como tantas veces en la
historia.
Lo peor de la peli, que la vimos en el Kinépolis y estos
días, con las fiestas y los regalos…..imposible llegar, una odisea. Una vez
allí, genial. Sin duda los mejores cines de Granada.
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