CUANDO QUIERES DECIR SÍ, PERO TU CUERPO
DICE NO.
Cuando tu cuerpo no logra seguir
el ritmo de tu mente debido al estrés y al cansancio hay que buscar las causas
del problema.
Liz
Tucker te ayudará a convertirte en detective de tu propio cuerpo para que
puedas encontrar lo que está funcionando mal y adoptar los cambios necesarios
para volver a la senda adecuada.
A
través de un sencillo programa de tres pasos, te muestra cómo controlar las
causas del estrés. Reconocer las advertencias físicas y emocionales de la
sobrecarga de trabajo y cambiar tu forma de pensar y percibir el mundo. Así
podrás devolver la salud a tu cuerpo y conseguir que pueda seguirte en todo lo
que te propones.
Para
que el cuerpo diga “sí” es preciso descubrir primero por qué ha dicho “no”.
Pensamos
únicamente en nuestras necesidades y no tenemos en cuenta que el cuerpo tiene
una lista de exigencias propia.
Una
de las principales causas de la ansiedad es ser consciente de que algo va mal y
no saber cómo cambiarlo.
Algo
que el cuerpo detesta son los excesos durante demasiado tiempo.
La
palabra estrés significa tensión. Un cuerpo sano está bien preparado para hacer
frente a las tensiones. El agente que equilibra el organismo para la reacción
de estrés es la relajación.
La vida
consiste en enfrentarse a múltiples asuntos al mismo tiempo, algunos pequeños,
pero continuos, y algunos grandes e inesperados.
LA ADRENALINA:
Su misión es poner el cuerpo en alerta roja e inundarlo con la mayor cantidad
de energía posible para que tenga el máximo de fuerza y capacidad intelectual.
Un exceso de estimulaciones durante demasiado tiempo sin un descanso, es
insostenible. La adrenalina se presenta al comienzo para ayudarnos a tomar una
decisión rápida sobre la mejor manera de actuar. La INDECISIÓN produce una
buena cantidad de estrés y ansiedad. Si te cuesta tomar decisiones, será útil
que reconozcas que decidir no actuar o dejar para después la acción es también
una posibilidad.
Estar inactivo
no significa estar relajado. Un exceso de algo durante demasiado tiempo es lo
único a lo que tu cuerpo necesita decir no.
La acción de
compensación entre el potasio y el sodio. Estos dos minerales trabajan juntos
en diversas funciones. Cuando se activa la reacción de estrés, la adrenalina se
libra de todo el potasio sodio con el fin de elevar la tensión arterial. Esta
mayor tensión arterial aumenta el nivel de energía. Si esto dura poco tiempo
está muy bien, pero si se alarga, el exceso de sodio en ausencia de potasio
lleva a la retención de líquido. El desequilibrio afecta no solo al corazón y
los riñones, sino que altera todos los sistemas corporales.
Para mantener
circulando la energía hemos de mantener en movimiento el ciclo de: TOMAR LA
DECISIÓN, ACTUAR, VALORAR EL RESULTADO, RECIBIR LA RECOMPENSA Y DAR UN TIEMPO
DE DESCANSO AL CUERPO. No se pueden experimentar resultados si nunca concluimos
las cosas.
Si se tienen
problemas emocionales, hacer todo lo posible por mejorar la salud física hace
más fácil resolver esos problemas. De igual modo, un problema emocional
continuado puede activar problemas de salud física. El nerviosismo constante
debido a la inactividad y la indecisión te impide experimentar reacciones
positivas. El equilibrio indicativo de buena salud procede de mantener el cuerpo activo y estimulado, de
darle tiempo para repararse y recuperarse y mantener racionales y positivos los
métodos y actitudes para vivir.
Has de tener
en cuenta la salud a largo plazo y recelar de los alimentos que te producen
alivio de corta duración. Los alimentos muy estimulantes pueden crear adicción
por su capacidad de iniciar la estimulación. Los alimentos que solemos ansiar
más son aquellos capaces de producir más cantidad de energía inmediata: cuanto
mayor sea su contenido calórico, más fuerte será la oleada de energía y más
rápida la satisfacción. Por eso nos gustan los alimentos ricos en azúcar y
grasa, como el chocolate, el queso...Los alimentos muy estimulantes se
convierten en “muletas” si los consumimos para remediar el bajón de energía
causado por una sobreestimulación o para experimentar placer y satisfacción
porque a nuestra vida le falta estimulación positiva.
Es necesario
consumir los alimentos correctos, pero también es necesario generar un ambiente
interno correcto para que el cuerpo utilice bien esos nutrientes. Una dieta
sana no sirve de nada sola. Los mejores resultados vienen de combinarla con una
forma sana de vivir.
CAMBIO DE
MENTALIDAD.
Todos tenemos que experimentar y elegir qué
dirección tomar en la vida. Este es el proceso que genera tantas inseguridades:
todos empezamos a tener miedo de elegir mal. Cuando nos resulta difícil hacer
un cambio, la causa suele ser el miedo a la decepción. Pero no podemos cambiar
el pasado, sólo aprender de él. Vivir pensando en el pasado puede generar
inseguridades. Sólo hay una cosa de la que podemos estar seguros en la vida, y
ésa es el cambio. Si no tomamos la decisión de cambiar en el futuro, el cambio
llegará y no habremos participado en él.
El motivo de
que la vida sea complicada es que normalmente nos encontramos en muchas
situaciones al mismo tiempo. Si eres capaz de fijar prioridades, tu vida se
hará menos complicada.
Si queremos
mejorar el grado de placer y satisfacción, la preparación es el secreto.
Necesitamos experimentar, pero nos conviene hacerlo sin demasiadas
consecuencias perjudiciales, y la preparación esmerada nos permite hacer
precisamente eso. No puede hacerse todo de una vez, por lo tanto hay que
trabajar con un sistema de prioridades.
Si reconocemos
un problema en su origen podemos controlarlo y valorarlo de modo racional, y
no en torbellino emocional o físico.
Trabajar con plazos no solo estimula a actuar, sino que también sirve para
descubrir si esos actos dan resultado.
Negar que
existe un problema suele ser más perjudicial que el problema inicial. La única
manera de comenzar a mejorar es aceptando la realidad de la situación presente.
Es muy fácil
caer en la trampa de suponer que porque a uno le gusta algo a todo el mundo le
gustará.
El cerebro
tiene dos tipos de memoria, la reciente y la remota. La memoria reciente
contiene información del día a día: la memoria remota se ocupa de aquellas
cosas que necesitamos saber. Es tarea del cerebro elegir la información que
considera relevante para el momento presente, y el resto lo almacena para uso
futuro. Sólo cuando cambias las prioridades aparece la nueva información. Tener
la mente receptiva a lo que ocurre a tu alrededor. Cuanto más sepas, más fácil
te será hacer frente a la realidad.
Los problemas
de larga duración suelen resolverse si simplemente cambiamos de perspectiva. Si
deseas cambiar tu vida tienes que hacer elecciones. Si confías en tu elección
deberías sentir entusiasmo, no miedo. Si sientes miedo, quiere decir que algo
todavía no está bien y necesitas esperar.
Los síntomas
negativos como el dolor, el cansancio, los problemas de peso y la infelicidad
se presentan para decirnos que hay un problema; ellos no son el problema. Si
tratamos los síntomas como si fueran el problema, el éxito será limitado.
El cuerpo acepta que lo ocurrido ha
ocurrido y no puede hacer nada para cambiar el hecho. Si las cosas han ido mal
prepárate para estar de mal humor y acéptalo como parte del proceso de
recuperación. Esto va bien durante un tiempo corto. Las cuatro posibilidades
son:
Hacerlo.
Dejarlo para
después.
Delegarlo.
Desecharlo.
Clasificar las cosas según las
cuatro posibilidades es un ejercicio mental muy útil. Para lograr objetivos es
necesario fijar prioridades.
En resumen:
Encara
la realidad para alcanzar tus sueños.
Abre
la mente a la oportunidad.
El
conocimiento es poder: cuanto más sepas, con más claridad llegará la solución.
Avanza
a pasos pequeños.
Acepta
o cambia: aceptar la situación actual sirve para hacer cambios para mejorarla.
Hay que tener cuidado de que las expectativas y aspiraciones no superen lo que
es realmente posible.
A
muchas personas les cuesta cambiar porque saben que van a echarlo todo a rodar:
puede que tu cesta esté llena de manzanas podridas, pero por lo menos estás
familiarizado con su contenido. Cuando renunciamos a algo solemos experimentar
sentimientos de pérdida.
Para superar la pérdida:
1.- Acéptala: acepta que esa
fuente de placer o satisfacción ya no está.
2.- Encara las emociones que te
produce esa pérdida: es de suponer que sentirás pena o dolor y rabia.
3.- Adáptate a la nueva
situación: adapta tu vida para arreglártelas sin eso.
4.- Concéntrate en hacer cambios
positivos: pon la mirada en cambiar tu futuro.
Para
tener verdadera confianza es necesario sentirse seguro. Hay una enorme
diferencia entre comportarse con excesiva confianza y tener confianza en las
propias capacidades. El exceso de confianza podría empeorar las cosas, mientras
confiar en nosotros mismos sólo puede mejorar nuestra situación.
Cuando
conocemos a alguien presentamos una fachada. Si profundizamos en la relación,
nos sentimos más seguros para revelar nuestro verdadero carácter, el cual
incluye debilidades. Una buena relación se forja con el conocimiento y la
aceptación de todas las características de una persona, no con el barniz que
vemos al principio. Nos enamoramos de la imagen que esa persona presenta al
principio, no de la persona que realmente es, y cuanto más lo conocemos menos
atractiva nos resulta. Solo compensa ser uno mismo con los amigos y con las
relaciones íntimas.
Para tener buenas posibilidades
de éxito, es necesario reducir el factor miedo. Todo es cuestión de actitud.
Existe un grupo de personas a las que no se puede ayudar. Se quejan de su
estilo de vida, pero no quieren hacer nada al respecto. Hay que suponer que esa
es su opción preferida porque no tienen ningún interés en cambiar. Hay dos
buenos motivos para que resulte difícil cambiar. El primero es no saber cómo
hacerlo, y el segundo es haber decidido no hacerlo. Es posible que alguien haga
de su situación desdichada su opción preferida porque no ve otra opción que le
sea más favorable. Es muy excepcional verse obligado a continuar en una
situación que disgusta. ¿por qué, si somos tan desgraciados en una situación,
seguimos en ella?.
Inicia
una conversación con una afirmación positiva o un elogio y comprueba el efecto.
La
vida es bastante difícil, de modo que el objetivo debe ser hacer las cosas lo
más fáciles que sea posible. De eso va la evolución.
PLAN PARA EL ÉXITO.
1.- ¿Cómo llevar bien la reacción
de estrés?
La
regla de oro para evitar estropear la salud y el bienestar es no hacer nada en
exceso durante mucho tiempo.
2.- ¿Cómo favorecer la
estimulación positiva?
Busca
las ventajas en todo lo que haces.
Aprende
de las decepciones.
Compórtate
de manera positiva.
Pon
tu energía en lo que verdaderamente importa.
Dedica
tiempo a divertirte y a no hacer nada.
3.- ¿Cómo incorporar la
relajación en tu vida?
Es
esencial equilibrar la estimulación con la relajación. Maneras de relajarse:
Masaje.
Respiración
profunda.
Visualización
positiva: Se trata de pensar en algo placentero.
Dormir
bien.
Las actividades que requieren
poca actividad favorecen la relajación.
El
ejercicio nos ofrece una forma de actividad y nos mantiene en forma, pero solo
si lo disfrutamos y tenemos el tiempo necesario para disfrutarlo. Si detestas
ir al gimnasio, sólo aportarás más estrés a tu cuerpo..
No
es necesario, ni podemos, ser amigos de todo el mundo, pero no hemos de
desvivirnos por atraernos antipatías; ser negativo sólo puede dar resultados
negativos. Si te comportas de modo positivo y agradable, hay posibilidades de
que te beneficies de los resultados.
Una
pequeña ansiedad, añadida a las demás ansiedades, todo junto equivale a una
continuada cantidad de estrés negativo que impone un tremendo trabajo y
agotamiento al cuerpo. Estas continuas ansiedades dominan nuestros procesos de
pensamiento, por lo que nunca tenemos la cabeza despejada para pensar en
cambios y mejoras importantes en la vida. Si queremos tener una vida mejor, hay
que solucionar cualquier cosa que pueda impedírnoslo. Cuando descubras tus
verdaderas prioridades en la vida, verás lo poco que necesitas para ser feliz.
Si
deseas decir SÍ y tu cuerpo dice NO, quiere decir que necesitas escuchar lo que
te dice.
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