Ayer, María Ester celebraba su cumpleaños. No diremos cuál, eso pertenece al secreto del Sumario. Inicio de década, cambio de ciclo, pero lo que sea, que es, viene acompañado de esa clase que ella tiene y que la hace especial.
La comida estuvo exquisita. No era un plato sino en servicio de raciones. Rápido, de calidad y suficiente, no se puede pedir más. Regado por abundante cerveza, un buen vino blanco o un exquisito Rioja.
Algunos venían desde el trabajo, como Magu, pero todo el mundo fue puntual. Las tres era una buena hora:
Como podéis ver no se respetó la ley que Zapatero introdujo de la prohibición de fumar. La razón, el local era en exclusividad y el dueño no miraba mucho.
Pincha aquí, María Ester













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