Cuando llegaron lo hicieron alegres,con sus gorros pasamontañas del lobo que en algún momento anterior, en Madrid, se lo puso su abuelo.
Inundaron la casa con su alegría y hoy los juguetes preferido fueron las linternas y el calzador, mientras su padre y la tita Marta curioseaban en el Ordenador.
Decidieron también desarrollar su vena médica observando las amigdalas de Magu o curando la pupa del abuelo.
Claro que tampoco podían olvidar arreglar las averías a las que tan aficionado es Koke.
y llega la hora de la cena, un buen plato de jamón y el bibe, por qué gusta tanto el bibe...?
Y es digno de observar como han conseguido que Aytor se ponga el respirador, como si fuera una "trompeta". Aquí la puedes observar en detalle:
PINCHA AQUÍ.- La trompeta de Aytor.
Pues ya les decimos adiós....hasta la próxima.













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